lunes, 20 de junio de 2011

Córdoba- El arte le ganó a la parálisis cerebral

Arte
El arte le ganó a la parálisis de Esteban.



Esteban Zupicich, con una severa parálisis cerebral, expone hoy una serie de cuadros. La plástica le permitió expresarse.
Hoy es un día de fiesta en la modesta barriada de Matienzo, a un costado de avenida Fuerza Aérea. Esteban Zupicich Matos (11 años), alumno de sexto grado de la Escuela República del Perú y niño dilecto de la zona presenta una muestra de 25 obras de arte que realizó en el último año.
El pequeño autor pinta para hacerse ver, y oír. El espectador inadvertido difícilmente imagine que padece de una severa parálisis cerebral. ?No es congénita, sino adquirida en el nacimiento tardío y con sufrimiento fetal?, aclara la madre, Fabiana Matos. Según la nomenclatura médica, está aquejado del síndrome compulsivo de West, una designación poco conocida para un caso más común de lo que uno piensa. A Esteban lo redujo a una silla de ruedas; a la dificultad para mantener la cabecita erguida; al babeo y al mutismo.
Aunque no habla, Esteban es una de las personitas más comunicativas que hayamos conocido. Claro que no estuvo solo. Sus padres (un docente y una ama de casa todo terreno), advirtieron que tenía una inteligencia normal, pero podía atrofiarse igual que sus músculos.
Salvando decenas de obstáculos, le dieron una vida ?normal?, logrando que concurra a la escuela común, donde tiene maestra integradora y se relaciona con sus compañeros.



Los Zupicich Matos pronto empezaron a recoger los frutos. Su hijo es sumamente inventivo. Con ayuda, a los 9 años ya había diseñado un tablero para dialogar con ellos y otras personas. Muy despacio, la manito recorre letras y arma frases, fá-ciles de comprender o deducir. Después diseñó un andador, una suerte de arnés con el cual un inválido puede desplazarse en tramos cortos.
?Esteban no es el único chico al cual no ?le alcanza? con ir al colegio?, admite Walter Zupi?cich. Como muchas familias, se la pasan llevando y trayendo a sus hijos a clases especiales. Sobre todo a Esteban. El niño quería mejorar su expresión artística, por eso empezó a concurrir al taller de Cristina Banegas, siempre en el barrio. En seis meses ya manejaba témperas, acrílicos, telas, papeles. Lo que mejor le sale, es pintar con los dedos, más conocido como ?dáctilo-pintura?. La inspiración es personal y tiene que ver con el universo, la naturaleza y los estados de ánimo del autor.
Banegas fue indispensable en la evolución de Esteban. Es egresada de la UNC y la Escuela Figueroa Alcorta, y tiene 30 años de profesora de plástica. Más de mil aspirantes a la docencia pasan hoy por sus manos en institutos de formación.
?Ella es la que le sostiene y le guía la mano a Esteban?, acierta mamá Fabiana. Esa mano es la que logró que un cerebro inválido y unos deditos flácidos hayan pintado un cuadro maravilloso, titulado Una pelirroja mirando a la luna .

La muestra

Dónde. Se presenta en Fleming 2877, barrio Matienzo, de 17 a 20. Teléfono (0351) 465-8636.
Correo electrónico: fundacionhermanosol@yahoo.com.ar.
Títeres. La muestra va acompañada de una representación de títeres de su hermana Julieta.

"FuEnTe AkA"

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